domingo, 17 de enero de 2010

Artista de profesión


El viernes pasado hice un taller sobre el agua con mis alumnos. Es la tercera vez que lo hago y cada vez más me doy cuenta que la docencia es una labor llena de creatividad. El maestro es un verdadero artista. La primera vez que hice el taller me llevó una semana elaborarlo. No estuve sólo, conté con el apoyo de una gran amiga que me aportaba sus ideas. - Cómo les explico las características del agua, sus estados...- me preguntaba. Menudo lío se me formó en la cabeza. Lo que si teníamos claro era que tenían que experimentar y así fue. A partir de ahí comenzó a salir una idea tras otra. - Y si llevo recipientes para que experimenten con el agua, y una cocina y un caldero para ver que ocurre con un cubo de hielo, una tapa de cristal para que vean con mayor claridad el vapor de agua y luego como caen las gotitas de agua de la tapa, un gran póster con un paisaje para que ellos mismos expliquen el ciclo del agua después de haberlo experimentado. Y claro van a investigar sobre el agua, tienen que ir preparados con sus batas de científicos (hechas con bolsas de basura blancas). Y yo tengo que despertarles inquietud- me decía. Y me presenté con una bata blanca con una gran gota ( con nariz , ojos y boca) colgada por detrás. Todo un show vamos, casi como El Hormiguero. En fin, un éxito de taller.


Hablando hace unos días con mi amiga le dije: -Te das cuenta que somos artistas. Al igual que un cantante elaboramos nuestros proyectos, nuestras maquetas de lo que haremos; diseñamos y creamos el vestuario, la escenografía que queremos, la forma en que se llevará a cabo, hacemos la promo para que se enteren de lo que vamos a hacer y finalmente hacemos la presentación. Y si tiene éxito comenzamos la gira. Fíjate ya es la tercera vez que lo hago.